miércoles, 31 de diciembre de 2008

fin

2008 se acaba

empezó muy bien, pero a medida que iban pasando los meses, las cosas se fueron torciendo cada vez más

hoy, a 31 de diciembre, tengo demasiados frentes abiertos

lo único que le pido a 2009 es que no sea peor que el anterior, y que en lugar de ir empeorando, que a partir de enero, la cosa vaya mejorando
FELIZ AÑO 2009 A TODOS!!!


martes, 30 de diciembre de 2008

...




Y nos quejamos de la crisis.....
.




lecturas 2008 - XXX

(como siempre, voy atrasada, pero ya va quedando poco)


la interpretación del asesinato (Jed Rubenfeld)
Nueva York, primera década del siglo XX, una época fascinante y turbulenta en una gran ciudad que está entrando de lleno en la modernidad. Se levantan los primeros rascacielos, aumenta la población con oleadas de inmigrantes que cambian la fisonomía de los antiguos barrios, y también se triplica el índice de delincuencia. Y no sólo los pequeños delitos, porque en estos años se sucede entre la alta sociedad de Nueva York una serie de asesinatos y de escándalos sexuales. Pero la modernidad de Nueva York no son sólo escándalos, rascacielos y automóviles, sino también el interés que despiertan las ideas que están cambiando el mundo. El 29 de agosto de 1909, invitado por la Universidad de Clark, llega Sigmund Freud acompañado de sus discípulos Ferenczy y Jung. Y esa misma noche, en un lujoso apartamento del novísimo edificio Balmoral, encuentran el cadáver de una joven. Estaba atada, y había sido azotada y estrangulada con una elegantísima corbata de seda blanca en lo que quizá fuera un juego sexual que rebasó todo límite. O tal vez la obra de un sádico asesino en serie. Porque al día siguiente, otra rica heredera, Nora Acton, una rebelde para los cánones de la época, consigue escapar a un ataque del que parece ser el mismo asesino. La hermosa Nora tiene las claves para descubrir al asesino, pero ha perdido la voz y sufre de amnesia. La familia pedirá al doctor Stratham Younger, un joven seguidor de Freud, pero también experto en Shakespeare, que psicoanalice a Nora para que pueda recordar lo que sucedió. Y es el propio Freud quien supervisa las sesiones.
Pero no son el oscuro móvil de los crímenes ni la identidad del asesino los únicos enigmas que tienen en vilo al lector en esta espléndida novela ¿Qué le sucedió a Freud en Nueva York, a qué ataques y conspiraciones tuvo que enfrentarse, que nunca más volvió a los EEUU y llegó a decir que sus habitantes eran unos salvajes?

-
Así empieza...
No hay misterio en la felicidad
Los hombres infelices son todos parecidos. Alguna herida de hace mucho tiempo, algún deseo denegado, algún golpe al orgullo, algún incipiente destello de amor sofocado por el desdén –o, peor aún, por la indiferencia-, se aferra a ellos, o ellos a lo que les hizo daño, y así viven cada día en un sudario de ayeres. El hombre feliz no mira hacia atrás. Vive en el presente.
Y ahí está el problema. El presente nunca puede darnos una cosa: sentido. Los caminos de la felicidad y del sentido no son los mismos. Para encontrar la felicidad, un hombre sólo necesita vivir en el instante; sólo necesita vivir para el instante. Pero si quiere sentido –el sentido de sus sueños, de sus secretos, de su vida-, deberá rehabitar el pasado, por oscuro que fuere, y vivir para el futuro, por incierto que sea. Así, la naturaleza pone a bailar delante de nuestros ojos la felicidad y el sentido, y se limita a urgirnos a que elijamos una de las dos cosas.

lunes, 29 de diciembre de 2008

lecturas 2008 - XXIX

Un árbol crece en Brooklyn (Betty Smith)
Corren los años veinte del siglo pasado y descubrimos a la pequeña Francie Nolan leyendo sentada en la escalera antiincendios de su casa, a la sombra de un árbol que sólo crece en los barrios más pobres de las grandes ciudades. Poco a poco, la mirada se aleja de la chiquilla para abarcar a la estrafalaria familia Nolan, que malvive en un barrio de Brooklyn. Conoceremos así a sus padres, a su hermano y a la entrañable tía Sissy, que usa a los hombres para aplacar sus instintos maternales.
Francie crece rodeada de los libros que tanto le gustan y pronto empieza a preguntar y a pedirle a la vida algo más que un triste acomodo en la mediocridad. De esas hermosas y tercas ganas de saber nace Un árbol crece en Brooklyn, una novela donde cualquier detalle de la vida doméstica revela un mundo hecho de apuestas y deseos, donde los personajes son tan próximos que nos duelen sus dolores y donde el sueño americano cobra por fin peso y color.

.
Así empieza...
“Apacible” era la palabra que se habría empleado para describir Brooklyn, Nueva York. Especialmente en el verano de 1912. Como palabra, “sombrío” era mejor, pero no se adecuaba a Williamsburg, uno de sus suburbios. “Apacible” era la única palabra que le convenía, especialmente en el atardecer de un sábado de verano.
Ya entrada la tarde, el sol declinaba sobre el patio en penumbra de la casa de Francie Nolan y sus rayos calentaban la madera roída de la verja. El único árbol que había allí no era un pino, ni un abeto. Sus hojas lanceoladas se extendían por las varitas verdes que irradiaban del tronco como si fueran sombrillas abiertas. Algunos lo llamaban el árbol del cielo, pues allí donde caía su semilla crecía otro que luchaba por llegar arriba.

domingo, 28 de diciembre de 2008

28 de diciembre

¿Santos? Inocentes
.
Aún recuerdo cuando en los periodicos, tal día como hoy, nos daban alguna noticia falsa con motivo del día de los inocentes.
.
Hoy, en la mayoría de los periódicos, podíamos ver en su portada una noticia que de inocentada tiene poco.
.
Más de 200 muertos en un ataque israelí en la franja de Gaza
.
¿Se acabará algún día este tipo de "noticientadas"

viernes, 26 de diciembre de 2008

lecturas 2008 - XXVIII

Charlie y la fábrica de chocolate (Roald Dalh)
El señor Wonka, dueño de la magnífica fábrica de chocolate, ha escondido cinco billetes de oro en sus chocolatinas. Quienes los encuentren serán los elegidos para visitar la factoría. Charlie tiene la fortuna de encontrar uno de esos billetes y, a partir de ese momento, su vida cambiará totalmente.
.
Así empieza...
Estos dos señores tan viejos son el padre y la madre del señor Bucket. Se llaman abuelo Joe y abuela Josephine
Y estos dos señores tan viejos son el padre y la madre de la señora Bucket. Se llaman abuelo George y abuela Georgina.
Éste es el señor Bucket. Ésta es la señora Bucket.
El señor y la señora Bucket tienen un hijo que se llama Charlie Bucket.
Éste es Charlie. ¿Cómo estás? Y tú, ¿cómo estás?
Charlie se alegra de conoceros.

prueba superada

Prueba superada, se acabó la navidad, lo que queda es casi puro trámite
.


Hace tiempo que el fin de año ya no lo celebro, bueno, las uvas las tomo (las únicas 12 de todo el año) y el deseo lo pido (aunque nunca se cumpla, algún año sérá)

.
Os podría contar que tengo una tristeza instalada en el cuerpo (o en el alma, no lo sé) que me está pesando mucho, pero no me apetece regodearme más en mi dolor, así que ya se pasará, como todo en esta vida
.
Cada día me sienta mejor pasar por aquí......

 
Elegant de BlogMundi